La educación
del siglo XXI pasa a ser un instrumento que enseña el alumno a crear y asimilar nuevas tecnologías, preparándolos para
adaptarse a la velocidad de los cambios que construye un nuevo
modelo de conocimiento a través de las posibilidades que brindan las TIC; las
conexiones entre los sujetos que aprenden y enseñan en un mundo en que el conocer
se ha convertido en una actividad constante, ubicua y múltiple, adonde el papel
del docente pasa a ser de facilitador del aprendizaje, fomentando la
creatividad del alumno.
Este nuevo espacio comunicativo que debe
ser creado por el docente redefine la
clase en su estructura material y en las formas de interacción.
El aula aumentada con el implemento de
las TIC es el uso de un espacio
virtual complementario del espacio presencial, una propuesta de enseñanza-aprendizaje
que combina elementos de los dos entornos y que representa un nuevo paradigma educativo
que es posible gracias a los nuevos medios digitales que puede ser definido
como un aprendizaje que se produce en cualquier lugar y momento.
Para la tarea del docente el aula
aumentada es una nueva puerta que abre posibilidades diversas para potenciar el
proceso de enseñanza y aprendizaje con el propósito de que los estudiantes
aprendan de manera activa, con decisiones inteligentes, reflexivas y que tengan
autonomía para construir los aprendizajes con participación y colaboración
entre ellos.
Con el
aprendizaje ubicuo se le da la posibilidad a los alumnos a través de los
dispositivos aprendieren utilizando la red, los blogs, salas de chat,
mensajería, etc. pudiendo contar con el conocimiento de una manera más inmediata.
Con este
nuevo entorno y estas nuevas formas de adquirir conocimiento los profesores
quizá van tener que replantear nuevas formas de evaluar las capacidades de los
alumnos.