La escuela se creó para que respondiera a una demanda, una necesidad
particular de la época (acción civilizadora, homogeinizante, crear identidad
nacional, enciclopedismo) pero el mensaje principal de la escuela debe cambiar para
poder mejor servir a los ciudadanos que les toca vivir, trabajar, desarrollarse
en el siglo XXI. Vivimos en un mundo en mutación, con cambios constantes, y especialmente
para sobrevivir en el mundo de las redes se debe actuar con rapidez, ser
creativo, poder adaptarse, reinventarse.
En las últimas décadas se han producido grandes cambios en el mundo,
pero probablemente ninguno tuvo un impacto tan grande en la vida áulica como el del advenimiento
del internet y su tecnología portable correspondiente
La cantidad y
diversidad de información, textos, videos, conocimientos, bibliotecas, museos,
laboratorios, revistas, juegos, foros etc. al alcance de los dedos no
deja de crecer. Promueve la pluralidad de voces, relatos, interpretaciones, el
acceso a material real que es sustituido en los colegios por manuales adaptados
para estudiantes.
Ocurre una descentralización del conocimiento,
la escuela deja de poseer su monopolio para convertirse, en la opinión de
algunos, en un mero suplemento, algunas veces hasta desactualizado. Pero como
lo indica Burbules, la escuela de hoy debería actuar como integradora de
conocimientos. Es el deber del docente explotar estas ventajas enormes que
acarrean el uso de las TICS sin caer en el error de considerarlo un Mesías. Sin
embargo, para que esto suceda se deben abandonar viejas prácticas que con el
tiempo se han naturalizado. Tarasaw habla de un choque de tecnologías, es
decir, que en el salón de clases cohabitan ideas y costumbres arcaicas que
entorpecen la tarea del educador, quien trata de adaptarse a las nuevas
demandas y necesidades de la sociedad de la información.
Resulta difícil dar los
primeros pasos, y son los profesorados quienes deberían liderar el cambio,
dando ellos el ejemplo con: diferente disposición del espacio, docentes que acompañen, andamien.
Lamentablemente existe una disparidad entre lo que se le pide al alumno que
produzca para las prácticas docentes versus a lo que se ve modelado en clase.
Esta situación es de especial importancia para nosotros alumnos que estudiamos
para ser futuros maestros ya que la gran mayoría de las personas repite el
estilo de enseñanza que ellos tuvieron.
El docente de hoy se
enfrenta a una situación ligeramente distinta que sus predecesores, se
encuentran parados frente a un grupo de alumnos que en materia tecnológica son
sus superiores. Esto crea un desbalance en el poder que muchos tienden a
manejar simplemente con la no utilización de las TICS, sin darse cuenta del
gran daño que le provocan a sus alumnos quienes deben incorporar estas
habilidades para desenvolverse exitosamente.